Cómo empezó todo
Oso Repartidor fue creado por un verdadero repartidor. Alguien que recorre el barrio cada día y ve con sus propios ojos cómo los niños se emocionan cuando llega una furgoneta de reparto. «¡Mira mamá, el repartidor!» Esa sensación tenía que convertirse en un juego.
Construido con la ayuda de la IA, pantalla a pantalla, parada a parada. Con un toque personal: algunos personajes del juego están inspirados en personas reales, incluidas sus propias hijas.
El juego incluye furgonetas inspiradas en servicios como Glovo, Mercadona y Carrefour. Porque todos los niños reconocen cuando llegan las compras.